La comunidad educativa dio la bienvenida al Año Nuevo Chino con una ceremonia cargada de simbolismo, danzas tradicionales y mensajes de reflexión, reafirmando su identidad bicultural y el valor de las tradiciones chinas en la formación integral de sus estudiantes.
La celebración empezó con una frase que resonó en todo el campus: «Xīnnián kuàilè», que significa Feliz Año Nuevo en chino mandarín. Con ese saludo, cargado de simbolismo y buenos deseos, la comunidad educativa dio la bienvenida al Año del Caballo, uno de los doce animales que conforman el calendario chino y que marca el inicio de un nuevo ciclo de reflexión y propósito compartido.
Cada año dentro de la tradición china está representado por un animal distinto, y en esta ocasión el caballo se convirtió en el gran protagonista de la jornada. El caballo simboliza dinamismo, determinación, éxito y avance, valores que la institución busca reforzar en sus estudiantes y familias..
Uno de los mensajes más destacados de la jornada fue que avanzar no es solo cuestión de rapidez, sino de propósito y decisión, una idea que conectó la simbología del caballo con la formación integral que promueve el colegio.
La danza del león: tradición, energía y protección
Como ya es tradición en las celebraciones del Año Nuevo Chino, la danza del león ocupó un lugar central. Estudiantes del colegio dieron vida a los leones, ejecutando saltos, movimientos rítmicos y coreografías al compás de los tambores, despertando el entusiasmo de la comunidad asistente.
Esta danza milenaria no es solo un espectáculo visual. Representa una historia simbólica vinculada al budismo: Buda guía al león para que consuma hongos mágicos que lo transforman en un ser capaz de atraer riqueza, fortuna y prosperidad. Por ello, su presencia está asociada a la protección espiritual y al inicio auspicioso de un nuevo ciclo.
También se colocaron carteles con caracteres chinos, algunos invertidos, siguiendo la costumbre que juega con los significados sonoros para atraer la buena fortuna. Cada elemento dispuesto tuvo una intención simbólica, reforzando la idea del colegio como una casa común.




Una celebración bicultural y comunitaria
La directora, Miss Jennifer Paján, destacó que la festividad tiene un profundo significado formativo. Señaló que el Año Nuevo Chino 2026, correspondiente al Caballo de doble fuego, representa desafíos que invitan a estar alertas, trabajar con constancia y prevenir situaciones de riesgo. Desde su mirada, el buen augurio no llega solo, sino que se construye desde la unión y la actitud positiva.
«Creemos que el buen augurio llega cuando lo celebramos. Es una manera de estar alegres y unidos con una tradición que nos envuelve en un proyecto educativo bicultural, y que además nos brinda protección y energía positiva para mantenernos en un camino seguro», aseguró.
La directora también subrayó el carácter integrador del evento, que trasciende las aulas. «Es la segunda vez que celebramos este año, porque ya lo hicimos al cierre del Summer Skills para involucrar a la comunidad en una tradición tan bonita, llena de sentimientos de unidad familiar e integración. Somos un colegio que se entiende como una familia», expresó.
La jornada tuvo un carácter abierto y comunitario. Participaron estudiantes, docentes, familias e invitados, incluyendo miembros de otras actividades del colegio. La presencia de los estudiantes que representaron a los leones fue especialmente significativa, pues evidenció el compromiso estudiantil con la preservación cultural.









Como en toda celebración china, la comida también tuvo un rol esencial. Compartir alimentos simboliza unidad familiar, prosperidad y abundancia, reforzando los lazos entre quienes forman parte de la institución.
La celebración concluyó dejando no solo imágenes coloridas, sino también reflexiones profundas. El saludo en mandarín, las danzas, los símbolos y los mensajes compartidos reafirmaron el compromiso del colegio con una educación que integra culturas, valores y espiritualidad.










