La próxima Jornada Mundial de la Juventud reunirá a más de un millón de peregrinos en Corea del Sur y marcará un momento histórico al ser la primera encabezada por el papa León y la primera realizada en Asia Oriental desde 1995.
La fe, la cultura y el encuentro volverán a unir a jóvenes de todo el mundo en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2027, que se celebrará en Seúl, Corea del Sur, entre julio y agosto del próximo año. El evento, considerado uno de los encuentros juveniles católicos más importantes del mundo, tendrá además un significado especial: será la primera Jornada Mundial presidida por el papa León y la primera que se realiza en Asia Oriental desde Manila 1995.
La expectativa alrededor de esta edición es enorme, pues se espera la llegada de más de un millón de jóvenes de distintos países para compartir días de oración, reflexión, convivencia y celebración de la fe en una región donde la presencia católica no es mayoritaria. «Además, será la primera (edición) del papa León y esa es una de las cuestiones más importantes», explicó Segundo Delgado, profesor y coordinador del área de Pastoral Educativa en Juan XXIII.
La Jornada Mundial de la Juventud nació en 1985 por iniciativa de san Juan Pablo II y, desde entonces, se ha convertido en un espacio donde miles de jóvenes viven una experiencia de Iglesia universal. Durante el encuentro, los participantes forman parte de actividades culturales, catequesis y celebraciones litúrgicas, entre las que destacan el Vía Crucis, la vigilia y la misa de envío presidida por el Papa.
Para nuestra comunidad educativa, la preparación ya comenzó. El colegio participará junto a la Comisión Episcopal de Juventud, entidad encargada de acompañar la organización y formación de los peregrinos peruanos. «Vamos a unirnos a ellos como hicimos el año pasado en el Jubileo de la Esperanza», comentó el profesor Segundo. «Ellos presentan un programa de catequesis y formación, y nosotros como colegio también trabajaremos con nuestra delegación».
Para esta edición, se estima que el grupo esté conformado por alrededor de 25 personas, quienes participarán en reuniones, encuentros y espacios de preparación espiritual antes del viaje. La idea no es solo asistir al evento, sino vivir un verdadero proceso formativo y comunitario.
Además del contexto asiático y la presencia del nuevo pontífice, esta JMJ estará marcada por un componente emocional especial. Para muchos jóvenes será el primer gran encuentro con el papa León, quien asumirá oficialmente el liderazgo de la Iglesia en esta nueva etapa. «Los jóvenes van al encuentro del Papa por primera vez y normalmente también se hace un homenaje al Papa anterior», explicó el profesor Segundo, recordando el cariño que gran parte de la juventud católica mantiene hacia el papa Francisco. «Va a ser algo muy emocionante. Es muy probable que el papa León tenga palabras y reflexiones sobre él».
Cada Jornada Mundial de la Juventud posee una identidad distinta, marcada por el momento histórico y social que atraviesa el mundo. En esta ocasión, Seúl se convertirá en el punto de encuentro para miles de jóvenes que buscan compartir la fe desde distintas culturas y realidades.
Más allá del viaje, la experiencia representa una oportunidad de crecimiento espiritual y humano para nuestros alumnos. La preparación previa, el encuentro con otros jóvenes y la posibilidad de vivir la Iglesia desde una dimensión global convierten a la JMJ en una experiencia que suele dejar huella para toda la vida.


