Cayetana Ordoñez se coronó campeona nacional en la prueba de posta 4×80 metros durante el Campeonato Nacional Infantil de Atletismo, cumpliendo uno de los objetivos deportivos más importantes de su joven carrera.
El esfuerzo, la disciplina y la perseverancia tuvieron su recompensa para Cayetana Sofía Ordóñez Lora, estudiante de cuarto de primaria, quien se convirtió en campeona nacional al obtener la medalla de oro en la prueba de posta 4×80 metros durante el Campeonato Nacional Infantil de Atletismo 2026.
La joven deportista formó parte del equipo ganador en una de las competencias más exigentes del calendario atlético infantil del país, donde participan los mejores representantes de cada región y club. El logro adquiere un valor especial al tratarse de un torneo nacional, escenario en el que el nivel competitivo es considerablemente más alto.
«Llegué a participar porque entrené muy duro y porque mi profesor me apoyó para poder llegar allí», comentó Cayetana al recordar el camino que la llevó a competir en el certamen.
La atleta explicó que la competencia fue especialmente desafiante debido al nivel de los participantes. «Estuvo fuerte porque, como era un nacional, cada equipo escoge a sus mejores deportistas», señaló.
Aunque reconoce que fueron muchos los competidores presentes en el campeonato, Cayetana logró destacar junto a su equipo en la categoría Sub-10, alcanzando el primer lugar en la prueba de relevos 4×80 metros y subiendo a lo más alto del podio.
La emoción de conseguir una medalla nacional fue uno de los momentos más significativos de su trayectoria deportiva. «Me sentí muy feliz porque uno de mis objetivos era ganar una medalla en un nacional. Ya había participado en otros campeonatos, pero nunca había podido obtener una», expresó.

Detrás de este resultado hay varios años de dedicación. Cayetana practica atletismo desde los siete años y ha ido desarrollando sus habilidades a través de constantes entrenamientos, competencias y preparación física.
Su victoria demuestra que el trabajo constante y la confianza en los propios objetivos pueden rendir grandes frutos, incluso a una corta edad. Además, representa un motivo de orgullo para toda la comunidad educativa, que celebra el crecimiento deportivo de sus estudiantes y los valores que el deporte fomenta, como la disciplina, el compromiso y el trabajo en equipo.


