Los equipos de damas y varones destacaron en el Campeonato de Ajedrez ADECORE con oro, plata y bronce, además de ubicarse entre los primeros puestos de la clasificación general.
Del 10 al 15 de agosto, Juan XXIII participó en el Campeonato de Ajedrez ADECORE 2026, realizado en el Colegio Claretiano de San Miguel junto a 18 instituciones en la rama femenina y 20 en la masculina. La delegación presentó ocho equipos representativos y consiguió tres medallas: oro en Menores Damas, plata en Infantiles Damas y bronce en Infantiles Varones.
Más allá de los podios, el resultado refleja el crecimiento sostenido del ajedrez en la institución. En la clasificación general, Juan XXIII alcanzó el segundo lugar en la rama femenina y el tercero en la masculina, considerando los resultados de las cuatro categorías. Para el entrenador Pablo Flores, se trata del mejor desempeño del colegio en este deporte desde el periodo posterior a la pandemia.
Un trabajo que viene de años
El desempeño conseguido en ADECORE no fue producto de una preparación aislada. Según explica Flores, buena parte de los estudiantes seleccionados lleva entre dos y tres años trabajando con el equipo, lo que permitió construir una base competitiva y elevar progresivamente las exigencias.
Durante las últimas semanas antes del torneo, los entrenamientos fueron organizados por grupos y categorías. La intención fue fortalecer la cohesión de cada equipo y, al mismo tiempo, trabajar las necesidades particulares de cada jugador. «Es un trabajo sostenido que este año se aplicó con mayor exigencia», señala el entrenador.
La preparación también incluyó enfrentamientos con jugadores de alto nivel. En el colegio se organizaron topes y competencias con rivales que, en algunos casos, tenían incluso un nivel superior al que los estudiantes encontrarían en ADECORE. El objetivo era que llegaran a la competencia con mayores recursos técnicos, pero también con confianza para enfrentarse a jugadores experimentados de instituciones que ya habían obtenido medallas en ediciones anteriores. «Fue un plan de trabajo, de preparación y entrenamiento con miras a subir mucho el nivel y a ganar esa autoconfianza», explica el profesor.
Para el entrenador, esa confianza se construye antes incluso de sentarse frente al tablero. Saber que tendrán enfrente a un campeón o a un jugador experimentado puede generar presión, pero los estudiantes aprendieron a gestionarla y convertirla en motivación para competir.
En ese sentido, el campeonato permitió observar cualidades que van más allá de la técnica. El entrenador resalta la resistencia para afrontar partidas de hasta dos horas, la autoconfianza, la evolución del nivel técnico y, especialmente, la tenacidad para luchar hasta el último movimiento.



Seis equipos lucharon por el podio
La competitividad de la delegación quedó reflejada en un dato significativo: de los ocho equipos presentados, seis estuvieron en la pelea por las medallas durante la competencia, y cinco llegaron al último momento con posibilidades de subir al podio. Dos equipos terminaron en el cuarto lugar, incluso empatados con el tercer puesto en sus respectivas categorías.
El oro de Menores Damas fue uno de los resultados más destacados. El equipo tuvo un inicio contundente y encadenó victorias que lo colocaron rápidamente en una posición privilegiada. Para el profesor Pablo, este resultado fue también una muestra concreta de cómo el trabajo previo permitió que las estudiantes afrontaran el torneo con seguridad.
El trabajo colectivo fue otro de los pilares de esta campaña. Los equipos fueron conformados buscando equilibrio y homogeneidad, combinando ajedrecistas con experiencia con estudiantes que mostraban proyección. En una competencia donde cada encuentro se disputa en cuatro tableros, cada integrante tiene un papel determinante en el resultado final.



El ajedrez también se entrena dentro del colegio
La preparación no se limitó a las sesiones regulares. Durante el segundo bimestre se organizaron competencias internas, cuadrangulares, torneos amistosos y encuentros con equipos invitados. Estas actividades permitieron que los estudiantes acumularan experiencia competitiva sin necesidad de trasladarse constantemente por Lima.
A ello se sumó el trabajo individual realizado en casa desde meses antes del campeonato, con materiales y tareas orientadas a desarrollar distintas facetas del juego. La metodología buscó que los estudiantes no solo aumentaran la carga de entrenamiento, sino que desarrollaran habilidades de manera progresiva y consciente.
El resultado de ADECORE confirma así un proceso que viene creciendo con los años. Para Flores, uno de los mayores logros de esta edición es haber formado una generación de ajedrecistas con un alto nivel competitivo escolar y, sobre todo, con vínculos de compañerismo construidos dentro y fuera de las partidas. El desafío ahora será sostener este crecimiento y continuar formando deportistas capaces de competir con confianza, disciplina y tenacidad, mientras construyen las bases para los próximos años.
Los integrantes de los tres equipos que obtuvieron podio son:
| Categoría | Puesto | Integrantes |
| Damas Menores | 1.er puesto | Indira Flower Nivin, Mariana Amblodegui Vega, Hana Jelly Jiang Cok, Alessi Robles Albornoz, Claudia Carrasco Meza, Ana Gandolfo Morales |
| Damas Infantiles | 2.º puesto | Emy Chenchin Hirakawa, Antonella Amblodegui Vega, Issabel Philipps Quispe, Luciana Villar Fernandez, Lucia Hidalgo Quenta |
| Varones Infantil | 3.er puesto | Esteban Bermudez Goodrich, Gabriel Rios Koo, Santiago Huaman Mantari, Piero Jose Cenzano Pizarro, Andre Quispe Aguirre, Matias Ortega Franco |


