El equipo Sub 16 de fútbol vivió su primera experiencia internacional, donde consiguió dos triunfos, un empate y llegó hasta las semifinales del campeonato.
El equipo Sub 16 de fútbol de Juan XXIII vivió una experiencia inédita al representar a la institución en su primera competencia internacional, disputada del 2 al 9 de agosto en Miami, Florida.
La participación en la Miami Cup 2026 puso a prueba a los estudiantes frente a equipos de distintos países y les permitió medir su nivel en un escenario de alta exigencia. El conjunto tuvo una destacada fase de grupos, en la que consiguió dos triunfos y un empate, resultado que le permitió avanzar a los cuartos de final. Uno de los encuentros más exigentes de esta etapa fue el empate 3-3 ante el equipo que posteriormente se consagraría campeón del torneo: 305 NEXT GEN FC
Ya en los cuartos de final, nuestros estudiante afrontaron otro desafío ante el campeón de la edición anterior: Invictus Soccer. Fue un partido intenso y disputado de principio a fin que terminó definiéndose en la tanda de penales. La seguridad y la calma de los jugadores permitieron que Juan XXIII se impusiera y asegurara su pase a las semifinales.
Luis Canal, entrenador del equipo, destacó que el desempeño fue especialmente valioso por el nivel de los rivales. Según explicó, el equipo mostró «mucho carácter y disciplina táctica», una actitud que incluso generó el reconocimiento de otros participantes y espectadores durante el torneo.
La preparación para esta primera experiencia internacional comenzó dos meses antes de la competencia. Durante ese periodo, el equipo trabajó en la recuperación física y el fortalecimiento del aspecto emocional, además de disputar partidos de práctica exigentes que permitieron identificar y corregir deficiencias antes del viaje.
La campaña también puso en evidencia una de las principales fortalezas del grupo: su unidad. El cuerpo técnico resaltó que se trata de un equipo solidario dentro y fuera de la cancha, con una identidad construida a lo largo de su proceso de formación. A ello se sumaron la madurez emocional y futbolística mostrada durante los partidos.
Precisamente, el aspecto emocional fue determinante en momentos decisivos. Después del desgaste físico acumulado en los encuentros, los estudiantes tuvieron que afrontar una tanda de penales en la que mantener la concentración y la confianza resultó fundamental. En un torneo corto, donde se disputa un partido diario, el descanso y la recuperación también fueron parte importante del rendimiento.


La experiencia internacional permitió, además, que los deportistas identificaran nuevos retos. Competir frente a equipos de mayor nivel les mostró la necesidad de continuar fortaleciendo su preparación, especialmente en los aspectos físico y táctico. «Competir con equipos así, te abren los ojos y motiva a prepararse mucho mejor», señaló el entrenador.
Pero el aprendizaje no se limitó al terreno de juego. La convivencia durante el viaje también permitió a los estudiantes fortalecer valores como el respeto, la unidad y la sencillez. El hecho de representar al Perú fue asumido por el grupo con responsabilidad y orgullo, mientras que su cercanía con otros participantes les permitió recibir muestras de afecto que quedaron entre los recuerdos más significativos del torneo.
Aunque el camino terminó en semifinales con una ajustada derrota por 1-0, la campaña dejó un balance positivo para el fútbol escolar de Juan XXIII. Más que un resultado, la Miami Cup significó el primer paso de la institución en competencias internacionales y una oportunidad para proyectar nuevos desafíos.
Como reconocimiento adicional a su desempeño, varios integrantes del equipo fueron seleccionados para formar parte del Miami Cup Stars: José Miguel Sáez Vera, Henry Sánchez Mejía, Santiago Ramírez Soto, Thiago Paz Mendoza, Carlos Andree Ching Castillo, una selección de la categoría Sub 16 que tendrá la oportunidad de representar esta experiencia en España.



Los representantes de Juan XXIII en esta edición fueron Henry Hez Mejía (S4B), Thiago Paz Mendoza (S4D), Santiago Ramírez Soto (S4D), Andree Ching Castillo (S4C), Adrián Correa Huerta (S3A), Felipe Pinares Mantilla (S5B), Matías Flórez Parillo (S4B), Nicolás Príncipe Ballarta (S3B), Henry Bueno Fernández (S4A) y José Miguel Sáez Vera (S5C).
Con esta primera participación internacional, el equipo Sub 16 no solo llevó los colores de Juan XXIII hasta Miami. También abrió una nueva posibilidad para el crecimiento del fútbol escolar y demostró que la disciplina, la unidad y la identidad pueden convertirse en herramientas para competir más allá de las fronteras.


