Más allá de la competencia, la edición 34 de nuestro emblemático torneo reafirmó el espíritu de comunidad y el alto nivel deportivo de nuestros representantes. Entre mates y sonrisas, la Asociación Deportiva Juan XXIII celebró triunfos que nacen del esfuerzo diario en nuestras aulas y coliseo.
El Coliseo del colegio no solo fue el escenario de intensos partidos que se prolongaron hasta altas horas de la noche; fue, ante todo, el hogar donde el talento de nuestra Asociación Deportiva floreció con especial brillo. En el marco de la 34.ª edición del Open Internacional y con más de 700 participantes, nuestros colores destacaron en el podio, demostrando que la disciplina y la hospitalidad caminan de la mano.
La emoción comenzó con las categorías más pequeñas en individuales: en la de 8años, Gaia Calvo Roca y Adriana Lara infantes obtuvieron medalla de bronce, mientras que le misma categoría, pero varones, Santiago Juan Fermi obtuvo también el tercer lugar.
En la categoría de individual 11 años, Gia kcomt Gamboa logró ubicarse en el cuadro de honor con un tercer puesto que refleja el futuro prometedor de nuestro tenis de mesa femenino. En el caso de la categoría Individual 12 de varones, Facundo Sánchez Li obtuvo el tercer lugar. En la categoría individual 13 de damas, Gia kcomt Gamboa se alzó con la medalla de plata.
Liderazgo en categorías juveniles y masters
La jerarquía de nuestra asociación se hizo sentir con fuerza en las categorías de mayor experiencia y competitividad, es así que en la categoría individual 18, Mia Kcomt subió al podio para recibir el primer lugar.
La excelencia en el «Todo Competidor»
Como es tradición, la categoría Todo Competidor atrajo todas las miradas por su altísimo nivel. En esta edición, la gloria en la rama femenina fue para Gabriela Soto, del Circolo Sportivo Italiano, mientras que en la rama varones, el título de campeón absoluto se lo llevó Rodrigo Hidalgo, del Club de Regatas “Lima”, quienes demostraron por qué este torneo es una vitrina clave para los mejores exponentes del circuito.
Más que un resultado, una vivencia
Detrás de cada medalla de la Asociación Juan XXIII, hay historias de entrenamiento y el apoyo incondicional de familias que ven en el tenis de mesa una escuela de valores. Como señaló la dirección del colegio, este Open no es solo una operación logística de meses, sino un espacio donde «primero somos personas y nos cuidamos entre personas».
Con el cierre de esta edición, la Asociación Deportiva Cultural Juan XXIII no solo guarda trofeos en sus vitrinas, sino la satisfacción de haber sido el mejor anfitrión posible, compartiendo su identidad intercultural y su pasión por el deporte.


