La reinauguración de nuestro museo marcó un nuevo capítulo en la historia de Juan XXIII, integrando patrimonio, identidad bicultural y una propuesta educativa moderna que conecta el pasado prehispánico del Perú con la formación de las nuevas generaciones. Estas son las seis claves que definen esta nueva etapa de un proyecto que articula patrimonio, innovación y comunidad educativa.
1. Un legado con más de tres décadas de historia
El MUCHIFU no nace con esta reciente renovación. Sus orígenes se remontan a 1991, cuando fue fundado gracias a la generosidad y visión del señor Jorge Lam y de su esposa, Victoria Chifu. Durante más de treinta años, el museo ha resguardado silenciosamente valiosos testimonios del pasado peruano dentro del entorno escolar. La actual transformación representa la consolidación de un sueño iniciado décadas atrás: dotar al colegio de un espacio museográfico acorde con la riqueza histórica que conserva.
2. Una colección de más de 800 piezas originales
Uno de los mayores orgullos del MUCHIFU es su acervo de cerca de 500 piezas, principalmente vasijas de cerámica. En su mayoría pertenecen a estilos de la costa central desarrollados entre los años 600 y 1100 de nuestra era, un periodo conocido como Horizonte Medio, y vinculado a la expansión de la cultura y sociedad Wari por varias regiones de los Andes.
A esta colección original se han sumado cerca de 350 piezas nuevas que han ingresado a la colección gracias a la gentil donación de algunas personas interesadas en ayudar a nuestro museo en esta nueva etapa de su funcionamiento.
Todas las piezas se encuentran debidamente registradas ante el Ministerio de Cultura, lo que garantiza su valor patrimonial y el rigor legal con el que son custodiadas. Esta colección permite a los estudiantes un contacto directo con la historia, transformando el aprendizaje en una experiencia tangible y significativa.




3. De Museo Victoria Chifu de Lam a MUCHIFU: una identidad cercana
El cambio de nombre forma parte esencial de la renovación. MUCHIFU es una denominación más cercana, dinámica y memorable, pensada para conectar con las nuevas generaciones. Según explica la directora Miss Jennifer Paján, «esta nueva identidad busca que los estudiantes sientan el museo como un espacio propio, accesible y vivo, alejándolo de la solemnidad que suele asociarse a los museos tradicionales».
4. Un proyecto hecho posible por la comunidad
La renovación del museo es también una muestra del compromiso colectivo. El proyecto de traslado e implementación de infraestructura moderna fue posible gracias a la recaudación del Bingo 2024, una iniciativa que contó con el respaldo de padres de familia, exalumnos, docentes y personal administrativo. Este esfuerzo conjunto permitió convertir el museo en un espacio de vanguardia, preparado para recibir tanto a la comunidad escolar como, en el futuro, al público externo.
5. Curaduría especializada y mirada pedagógica
Para garantizar una propuesta museográfica sólida y coherente, el colegio contó con la asesoría de Julio Rucabado Yong, reconocido curador de arte precolombino. Su trabajo permitió construir una narrativa cronológica y temática que facilita una visita fluida, clara y pedagógica.
La incorporación de 350 nuevas piezas al acervo del museo resultó clave para ampliar y enriquecer la colección existente, cubriendo vacíos estilísticos y cronológicos. Gracias a ello, hoy se cuenta con obras que abarcan un espectro más amplio de períodos y regiones del antiguo Perú. Esta renovación hizo posible el desarrollo de una sección concebida como una línea de tiempo que recorre las principales culturas prehispánicas, desde Cupisnique hasta los incas, ofreciendo una mirada continua de aproximadamente 3,000 años de historia.
El enfoque museográfico combina el rigor histórico con una propuesta didáctica e interactiva, en la que cada pieza invita a descubrir la creatividad, sensibilidad y profundo conocimiento de los pueblos prehispánicos, transformando la visita en una experiencia de aprendizaje significativa.

6. Mucho más que un museo
El nuevo MUCHIFU ha sido concebido como un espacio polivalente, que incorpora un área tipo centro de convenciones. Allí se desarrollarán conferencias, talleres, exposiciones, presentaciones académicas y proyectos de innovación y emprendimiento. De este modo, el museo se proyecta como un espacio vivo, donde el patrimonio inspira nuevas formas de aprendizaje y creación.

