Diez estudiantes, entre alumnos y exalumnos, alcanzaron la certificación internacional HSK Nivel 3 en chino mandarín, convirtiéndose en la primera promoción formada en Juan XXIII en obtener este nivel y marcando un nuevo hito para el enfoque bicultural de la institución.
El aprendizaje del idioma chino continúa abriendo nuevas oportunidades para nuestros estudiantes. A través de meses de preparación, práctica constante y acompañamiento docente, ocho estudiantes y dos exalumnos alcanzaron la certificación internacional HSK Nivel 3 en idioma chino mandarín, logrando superar con éxito una nueva exigencia académica y demostrar el avance alcanzado en sus competencias lingüísticas.
Esta es la primera promoción de estudiantes formada en el colegio que alcanza este nivel de certificación, resultado de un proceso que demandó constancia, horas de estudio y preparación dentro y fuera del horario escolar. De esta forma, además, se abre el camino para que las nuevas generaciones continúen avanzando en el aprendizaje del idioma chino y se planteen nuevos desafíos académicos.
Entre los estudiantes reconocidos se encuentran: Qiqi Mabel Kuang Cao (S2D), Yuying Mindy Kuang Cao (S3A), Sabrina Sophie Chang (S3C), María José Pun Kay Aparicio (S4B), Isabella Latorre Rojas (S4D), Shengrui Li Tsai (S4D), José Francisco Peralta Chumpitaz (S5A), Paula Fernanda Ruiz Cazorla (S5D) y los exalumnos Andrea Isabel Cruz López y Mirko Yoshikata Álvarez.
Un proceso que comenzó con disciplina
Para María José Pun Kay, estudiante de cuarto de secundaria, la preparación comenzó en 2025, directamente en el nivel HSK 3. El reto estuvo acompañado por los nervios propios de enfrentarse a un nivel nuevo y a una dinámica de estudio exigente. Sin embargo, con el paso de las clases, fue adquiriendo mayor seguridad y dominio del idioma.
La preparación no se limitó a las horas de clase. María José explica que tuvo que dedicar tiempo adicional en casa para reforzar los contenidos y avanzar progresivamente. En este proceso, destacó especialmente el acompañamiento de miss Xin Li, quien no solo les enseñaba el idioma, sino que también los motivaba y compartía recomendaciones útiles para afrontar distintas situaciones comunicativas.
Ese aprendizaje tuvo un impacto concreto en su vida escolar. «Podía comunicarme con mis compañeros de salón y también podía ayudarlos a traducir algunas frases o expresiones que necesitaban comunicar», contó nuestra estudiante. Actualmente considera que puede mantener conversaciones en chino, aunque reconoce que todavía quiere continuar practicando y ampliar su vocabulario.
El examen HSK 3 tuvo una duración aproximada de una hora y media y estuvo dividido en tres áreas: comprensión auditiva, lectura y escritura. Ahora, nuestra estudiante asegura que esta certificación será una herramienta útil en los próximos años. «Motivaría a varios alumnos a que la obtengan. Les va a ayudar en un futuro, en la universidad o en cualquier momento que necesiten comunicarse en otro idioma», afirmó.
En el caso de José Francisco Peralta, estudiante de quinto de secundaria, el aprendizaje del chino comenzó incluso antes. En 2024 inició su camino hacia las certificaciones internacionales y, tras obtener un resultado destacado en una prueba diagnóstica, pasó directamente a prepararse para el HSK 2.
Posteriormente, comenzó su preparación para el HSK 3 a mediados de junio del año pasado. Las clases se desarrollaban tres veces por semana y combinaban ejercicios de comprensión auditiva, lectura y escritura con simulacros del examen. A ello se sumaron espacios de conversación y aprendizaje sobre la cultura china.
José Francisco recuerda que parte de esta preparación contó con el acompañamiento de Miss Xin Li, quien viajó a Perú como voluntaria para participar en el proceso formativo. Esta experiencia, explica, permitió que el aprendizaje del idioma estuviera acompañado también por un acercamiento a la cultura.
El examen HSK 3 evalúa las tres competencias mencionadas y establece una puntuación máxima de 300 puntos. José Francisco obtuvo alrededor de 230 puntos, resultado que le permitió alcanzar la certificación.
Para el estudiante, que este año culmina su etapa escolar, el aprendizaje del chino representa una herramienta que puede acompañarlo en su siguiente etapa. «El colegio me ha brindado esta gran oportunidad de poder aprender este idioma que me servirá bastante para mi futuro», señaló, asegurando que el dominio del idioma puede abrirle oportunidades académicas y profesionales, además de permitirle conocer otras culturas y establecer vínculos con personas de diferentes partes del mundo.
Un logro que fortalece el enfoque bicultural
La obtención del HSK Nivel 3 no representa únicamente un reconocimiento académico para los estudiantes. Para el colegio, constituye también una evidencia del avance de su enfoque bicultural, que busca que el aprendizaje del idioma chino esté acompañado por una comprensión más amplia de su cultura y de las posibilidades que ofrece el contacto con otras realidades.
La certificación es, además, un precedente para los estudiantes que actualmente se encuentran en proceso de preparación para los distintos niveles de HSK. El camino recorrido por esta primera promoción demuestra que el aprendizaje de un idioma requiere perseverancia y práctica constante, pero también puede convertirse en una herramienta para ampliar horizontes más allá de las aulas.


