El colegio inauguró su nuevo Taller de Fabricación Digital Maker Space, un ambiente que permitirá a los estudiantes desarrollar proyectos integrando ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas. Exalumnos que hoy destacan en la industria y la academia coincidieron en que este tipo de experiencias acerca a los jóvenes al mundo profesional y fortalece sus vocaciones.
Aprender haciendo, experimentar y convertir las ideas en soluciones reales. Ese es el propósito del nuevo Taller de Fabricación Digital de Juan XXIII: Marker Space, un espacio diseñado para que los estudiantes potencien su creatividad, el pensamiento crítico y la innovación a través de proyectos interdisciplinarios.
La propuesta busca integrar el enfoque STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas), permitiendo que los alumnos desarrollen competencias que hoy demanda el mundo profesional, desde el diseño y la creación de prototipos hasta el emprendimiento y la resolución de problemas.
Uno de los invitados a conocer este nuevo espacio fue el exalumno Mario Chong Chong, promoción 17 y actual Vicedecano de la facultad de ingeniería de la Universidad del Pacífico, quien explicó que la formación del futuro ya no depende únicamente del conocimiento técnico.
«En la universidad trabajamos la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática, pero también incorporamos el arte y la cultura para desarrollar productos que respondan a las necesidades de las personas», comentó.
Para el vicedecano, el verdadero desafío consiste en que los estudiantes comprendan cómo las ideas pueden convertirse en soluciones con impacto real. «El Perú está formado principalmente por pequeñas y medianas empresas, y desde la innovación se puede contribuir a fortalecer esa estructura productiva mediante emprendimientos que crezcan y generen valor», señaló.
El especialista destacó además que iniciativas como esta permiten que cada estudiante encuentre un camino acorde con sus intereses.
«Hay alumnos que tienen vocación por la ciencia y la ingeniería, pero también otros que la tienen por la historia, el lenguaje o el arte. Lo importante es que el colegio trabaja en distintos frentes para ayudarlos a descubrir esa vocación», afirmó.
Durante su visita también destacó el perfil de los estudiantes de Juan XXIII, a quienes describió como jóvenes responsables, comprometidos y auténticos.
«Son alumnos muy estudiosos, buscan hacer un trabajo con significado y, además, son sinceros y dicen las cosas como son. Esa confianza forma parte de la cultura del colegio», expresó.
Después de recorrer las nuevas instalaciones, el exalumno confesó que regresar al colegio despertó muchos recuerdos.
«Me gustaría volver a estudiar, regresar al taller de carpintería, a química y también a los talleres de cerámica. Uno vuelve y piensa en todo lo que todavía le hubiera gustado aprender», comentó con nostalgia.





Un taller pensado para crear
Quien también visitó el nuevo ambiente fue la exalumna Jennifer Wong, promoción 34 y especialista en fabricación digital, quien destacó que el espacio reúne las herramientas necesarias para que los estudiantes experimenten y desarrollen proyectos desde edades tempranas.
«Es un ambiente increíble y muy completo. En un solo espacio los alumnos tendrán diferentes herramientas para crear, y eso es justamente lo más valioso de este tipo de talleres», indicó.
Desde su experiencia profesional, Wong aseguró que las universidades y empresas buscan perfiles capaces de resolver problemas y no únicamente memorizar conocimientos.
«El colegio está muy bien encaminado porque no solo forma estudiantes que conocen la teoría, sino jóvenes capaces de analizar, sintetizar y desarrollar soluciones innovadoras. Eso es lo que hoy se necesita», sostuvo.
Asimismo, resaltó que el nuevo proyecto fortalece precisamente esas capacidades al combinar ciencia, ingeniería y arte en un mismo proceso de aprendizaje.
La especialista recordó además que fueron los talleres prácticos que cursó durante su etapa escolar los que despertaron su vocación profesional.
«Los cursos que más disfrutaba eran aquellos donde podíamos construir cosas. Esa variedad de experiencias fue la que me permitió descubrir qué era lo que realmente me gustaba y hacia dónde quería orientar mi carrera», recordó.
Con este nuevo Taller de Fabricación Digital, Juan XXIII apuesta por una educación donde la creatividad, la tecnología y la innovación se convierten en herramientas para que los estudiantes exploren sus talentos, desarrollen soluciones con impacto y construyan desde hoy el camino hacia su futuro profesional.






