Nuestra representante de la Asociación Deportiva Cultural Juan XXIII consiguió cinco podios en distintas modalidades durante el torneo del Circuito Nacional, realizado en Huancayo.
Del 28 al 30 de agosto, María José Pun Kay Aparicio (S4B) representó a la Asociación Deportiva Cultural Juan XXIII en el VI Grand Prix Nacional de Tenis de Mesa Huancayo 2026, desarrollado en el Coliseo del Polideportivo La Esperanza, en El Tambo. La competencia, avalada por la Federación Deportiva Peruana de Tenis de Mesa (FDPTM) y correspondiente al Circuito Nacional 2026, reunió a más de 200 participantes de instituciones deportivas del país y del extranjero.
María José tuvo una destacada participación y consiguió cinco podios: primer lugar en la categoría Escolar Sub-17; segundo lugar en Equipos Damas Todo Competidor, Dobles Damas Todo Competidor y Dobles Mixto Sub-19; y tercer lugar en Dobles Damas Sub-19.
Su participación tuvo además una particularidad. La estudiante llegó al torneo luego de pasar por una operación en julio que interrumpió durante un tiempo sus entrenamientos. Aun así, decidió mantener los compromisos que ya había asumido con sus compañeros en las modalidades de dobles y equipos, tomando las precauciones necesarias. «Sabía que podía dar lo mejor de mí», contó María José al recordar su llegada a Huancayo. Incluso tuvo apenas una oportunidad de practicar con uno de sus compañeros antes de iniciar la competencia.


La altura también representó un reto adicional. Al haber dejado de entrenar durante varias semanas, la estudiante sintió con mayor intensidad las condiciones de Huancayo, especialmente porque la pelota tiene un comportamiento diferente en ciudades de altura. «Conforme iban pasando los partidos ya me iba adaptando un poco más», explicó.
A diferencia de otras competencias, esta vez María José decidió afrontar los partidos con una actitud más relajada y disfrutar el proceso. Para ella, esa experiencia terminó siendo una oportunidad para jugar con mayor libertad y poner en práctica recursos que antes evitaba por temor a equivocarse. «Decidí pasarlo bien, jugar mis partidos y practicar cosas que capaz antes no podía hacer por miedo a fallar. Fue como que más libre», comentó.
La experiencia también estuvo marcada por el trabajo con sus compañeros. María José destacó que, pese a no haber tenido una preparación conjunta previa, el hecho de compartir años de amistad y competencia facilitó el desempeño en las modalidades de dobles y equipos.
Ahora, la estudiante viene retomando progresivamente sus entrenamientos en el colegio y tiene como próximo objetivo prepararse para el Adecore.






